Volviendo a Jávea y sus alrededores, tomo esta vista pasando por la famosa Cala Blanca o también denominada La Caleta. Está situada justo al final de la Playa del Segon Muntanyar de Jávea.
La Cala Blanca, ya realizada en otras ocasiones, está compuesta por tres pequeñas calas contiguas, conectadas por un litoral de piedra. Caleta I, Caleta II y Caleta del Francés son las tres calas que encontramos en este precioso lugar. La Caleta I y II son las dos que tienen más fácil acceso. Su nombre deriva del color blanquecino de las rocas de sus acantilados.
Sin embargo, en esta ocasión me centro en su playa de roca, más bien compuesta por piedra formada por arena fosilizada (como dato de interés). El Segon Muntanyar de Jávea tiene unos 1.700 metros de longitud hasta llegar al final. Con el Cabo de San Martín de fondo se insinúa la Cala Sardinera, lo que le da a la composición un buen juego de luces y sombras donde el agua cobra todo el protagonismo y cromatismo tan presente en estos temas.