La pintura la presente por primera vez en mi exposición del Círculode Bellas Artes de Bellas de Valencia en 2003. También lo incorpore en mi libro de Luz valenciana
en la página 88 editado aquel mismo año por la Diputación Provincial de Valencia.
Denominada “La Cala Blanca” en Jávea. Recibe este nombre por sus paredes, que bajo la incidencia directa del sol alcanzan un blanco intenso, aunque en esta obra se presentan en contraluz. Es la primera de una sucesión de tres pequeños rincones que culminan su recorrido en una visión panorámica del cabo Prim desde la costa. Realicé diversas composiciones de este extraordinario lugar de aguas cristalinas y paredes blancas, cuya atmósfera despertó en mí un gran interés por la buena práctica del color.
Es una composición con tres planos claramente definidos, lo que provoca crear un recorrido con la vista hacia el horizonte. Un primer plano de rocas en conexión con el mar que juega con los azules y sus matices fugaces. Un segundo plano que marca el otro extremo de la cala. Y por último un de tercer plano de delimitación de la orografía a lo largo de la costa
Un estudio detallado de los azules
y sus brillantes matices. Mi intención es capturar el constante movimiento del
agua, siempre fugaz y cambiante. A través de la técnica del luminismo, busco
transmitir una exuberancia cromática que resulta muy atractiva en el género del
paisaje.
En mi enfoque como pintor de paisajes, a menudo me sumerjo en un estudio profundo del color y sus diversas tonalidades. Mi objetivo es explorar la espontaneidad y la fluidez del pincel en cada obra. El paisaje ha sido una temática constante en mi trabajo, ya que representa un desafío impredecible que me sirve de entrenamiento en el arte de la pintura. Sin embargo, no me limito solo a esta categoría, también me aventuro en géneros muy diferentes, como el retrato o la figura humana.
-Pintor Alejandro Cabeza