Azules de Granadella

Azules de Granadella / Óleo sobre tabla 41 x 33 cm / Pintor Alejandro Cabeza
La cala Granadella es un escenario de una belleza indiscutible que, en esta interpretación del año 2000, vuelve a revelarse como un refugio de luz y color. Planteada desde una perspectiva más alejada, esta obra busca capturar la vibrante sinfonía de tonos azules y esmeraldas que caracterizan este enclave rocoso, donde el mar parece fundirse con la piedra en una armonía perpetua.

Explorar este paisaje es adentrarse en un sendero de sensaciones. Al margen derecho de la cala, unas escaleras de madera marcan el inicio de una senda serpenteante que bordea el perfil costero. Es un camino estrecho, labrado entre rocas, que exige una atención pausada; un recorrido donde el rumor de las olas y el tacto de la piedra invitan a una contemplación activa. A pesar de los pasos angostos que a veces requieren mojar los pies o salvar pequeños desniveles, el trayecto es una experiencia gratificante que recompensa al visitante con panorámicas inigualables de los acantilados y la transparencia del agua.

En este oasis mediterráneo, la luz actúa como el principal arquitecto, esculpiendo las formas y saturando los colores en cada rincón. Como pintor, mi intención es trasladar al lienzo no solo la geografía física de la Granadella, sino esa atmósfera de serenidad y magia que emana de su naturaleza indomable. Es una invitación a sumergirse en el silencio del paisaje, a disfrutar de la brisa marina y a conectar con la esencia de un entorno que sigue siendo fuente inagotable de inspiración pictórica.