Tiene un lenguaje personal que no se corresponde con este con los modos y las modas de este inicio de siglo y posee un mundo inequívoco de obsesiones. Es sorprendente siempre y es capaz de mantener casi constantemente hipnotizado al espectador, que acepta gozoso la visión de unos paisajes, retratos y composiciones de gran belleza. En sus obras estoy seguro que el espectador podrá contemplar una enorme variedad de temas- paisajes, marinas, retratos y composiciones de figuras tratados con una excelente técnica y también rigor didáctico, como corresponde a las antiguas formulas impresionistas.

Francisco Agramunt (Critico de Arte)

Mar agitado

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"Mar agitado, Oleo original por Alejandro Cabeza

Los temas marinos, entre el comercio y la luz


Realmente ni soy pescador, ni hago footing por la playa. Incluso los amaneceres que he visto junto al mar están contados. Para mí los temas marinos sólo son una forma más de analizar y profundizar en el paisaje; de introducirlo en mi trabajo pictórico. Supone un argumento más dentro del vasto conjunto de mi obra. No hay que buscarle otras consecuencias.

Sin embargo sí es cierto que las marinas tenían su mensaje o lectura social en el pasado. Entonces eran un reflejo de los pueblos costeros y pesqueros, de una forma de vida fundamental en su época. Del mismo modo que determinados paisajes podían serlo del ámbito rural. O como las imágenes urbanas del Paris cosmopolita podían serlo de sus propias gentes. Estas temáticas se clasifican hoy como costumbristas.

Durante muchos años el pintor valenciano de la luz y el color fue voluntariamente obviado en los ámbitos universitarios y, en general, por todas aquellas mentes de pensamiento fácil. Se convirtió casi en un tabú. La figuración en la pintura arrastra muchos complejos; es blanco de prejuicios establecidos por fenómenos culturales atribuibles a la moda y a determinados críticos fascinados por los métodos inquisitoriales y movidos por intereses que no siempre tiene que ver estrictamente con el arte. Estos fenómenos explican el mutismo que se generó alrededor de su obra. Hoy por hoy ese silencio se ha roto. Todo comenzó a cambiar cuando cierto pintor  de cinematográficos membrillos se puso a dar conferencias, aquí y allá, hablando de la importancia del color y la luz en la pintura (en su pintura) Haciendo incluso manifestaciones contrarias a las que sostuviese tiempo atrás, pues él también se había contado entre los detractores. 

El comercio está interesado en todo aquello que se crea con un cometido mercantil. Las obras de evocación nostálgica, las de visión romántica o sencillamente las que tienen un contenido actual, al suscitar el agrado de algunos espectadores, son las primeras en asociarse a lo comercial. ¿Pero qué temática se libra entonces de ese peligro? ¿Acaso las temáticas urbanas no son también presa de esa insidia? Incluso los autores que no tienen temática pero sí un esquema fijo, ¿no son pasto de esta misma rueda al repetir una estética artificial para su beneficio personal? Todas estas circunstancias no hacen más que distorsionar la pintura y la visión que tenemos de las temáticas abordadas en los diferentes periodos.

La temática marina, por sus propias características, se ha convertido en blanco fácil para el comercio del arte, que no se preocupa en absoluto de cómo esas marinas están ejecutadas, dónde o por quién. La marina actualmente, vaciada totalmente del contenido que pudiera darle la historia de su pasado, se ha convertido en otro género más, como un tema de alta montaña, uno urbano o un cuadro de tema rural.